viernes, 29 de noviembre de 2013

Tic Toc

El tic toc del reloj iba a volverlo loco, en la gran pared blanca lo único que había para entretenerse era un reloj que no hacía más que atormentarlo con el sonido —casi imperceptible— que producía, porque la hora había dejado de importarle hacía ya mucho tiempo. Llevaban más de medio día en la misma sesión de fotografías y era bastante tarde ya. WooHyun había sido el primero en ser fotografiado y por lo mucho que habían tardado con él, hacían falta unas horas más para que terminara la sesión.
WooHyun revisó su celular, no había nada nuevo en el. Twitter, nah, no estaba de ánimos para responder a algún mensaje de una fan. Revisó los mensajes, nada. Ningún mensaje de mamá, de su hermano o algún amigo; no, todos estaban ahí con él… casi todos.  Lo último era una conversación con SungYeol acerca de lo fastidiosa que había estado Laura en esos días; eso no era nuevo, ella era fastidiosa y la única persona que se la aguantaba era SungKyu y a veces parecía querer matarla. WooHyun rodó los ojos para mirar a la pelirroja que estaba frente a un computador haciendo algún arreglo a una fotografía. El sonido del calentador que aún encendían de noche se mezcló con el sonido del reloj. WooHyun miró una vez más a la pelirroja, Ya sabía que era lo que le hacía falta en las últimas semanas. Buscó entre las fotografías y encontró la fotografía de él con la hermana menor de Laura. Recordó cuando aún eran novios, todos los mensajes que ella le enviaba. Nunca pasaría un día sin que ella le hiciera saber que estaba viva y que lo amaba. Volvió a rodar los ojos en dirección a la pelirroja y se encontró con SungKyu que abrazaba a su novia y le decía cosas al oído. WooHyun se llenó de ira y decidió borrar la fotografía. Estuvo un momento observando la ventana con los botones de ‘eliminar’ y ‘cancelar’, observo una vez más la foto y se arrepintió.
Volvió a los mensajes para buscar la última conversación con la chica. Nada profundo. Todo había empezado de la misma forma, sin  mucho afán ni prisa, y sobre todo, sin mucha profundidad; y WooHyun sólo hasta ahora, después de tanto tiempo se percató que aún había algo de ella en su corazón.
Unas risas se escucharon al fondo y WooHyun miró a SungYeol riendo con Briana, luego rodó la vista a donde estaba MyungSoo a unas sillas de él, escurrido en su asiento usando su celular, quizás y muy probablemente hablando con Silvana. WooHyun apretó los dientes por rabia o frustración y abrió la conversación en su celular; tecleó unas cuantas letras y luego las borró. Se sentía como un estúpido. Primero se enamoró de la novia de su mejor amigo y ahora se dio cuenta que aún quería a quien había dejado ir porque no le dio suficiente importancia.
Miró nuevamente a MyungSoo y aunque se sentiría terriblemente mal más tarde, decidió teclear el mensaje. Te extraño. Fue lo único que escribió y esperaba que para consuelo de su corazón ella ignorara el mensaje y que lo borrara o que por lo menos no le respondiera. Quizás de verdad ya no sentía nada por él y no sería un peso en su conciencia. Pero nada nunca iba como él deseaba, el destino y la vida y cualquier ente superior a él lo odiaba y hacía que su vida fuera cada vez más difícil, sintió ese nudo en la garganta cuando su celular. Yo también. WooHyun levantó la mirada y se encontró con los ojos de MyungSoo quien al notarlo sonrió. WooHyun se sintió como una basura y sonrió de vuelta, volvió a su teléfono y tecleó de nuevo. Lo siento, no era para ti.

No hay comentarios:

Publicar un comentario